... cada kilómetro un mar de felicidad, cada entorno un referente para los sentidos y cada persona, el puto mundo.



Bienvenida Madrileña, Febrero 2010


Sucedió hace ya unos meses pero como si hubiera sido ayer la visita a Madrid de nuestro buen amigo Linza desde Zagreb, y es que desde que nos conocimos (hace ya cuatro años) ruteando por Las Repúblicas Bálticas y nos volvimos a juntar hace tan solo uno viajando por Los Balcanes, le habíamos insistido muy mucho que tenía que acercarse a Madrid y conocer de primerísima mano lo que por estos lares se cuece y que es mucho. Vaya desde aquí nuestro cariño a un excelente tipo que ha sabido ofrecernos lo mejor de su persona, sin pedir nunca nada a cambio, te queremos cabronazo!.

Flipaba cuando nos metimos a tomar el aperitivo en este típica taberna taurina junto a Las Ventas, chupito de Bourbon incluido ja, ja...

... se adaptó con suma facilidad a la conducción de mi Yamaha, incluido su "cuelgamonos"...

... pero sobre todo nos transmitió a todos su entusiasmo por las dos ruedas y en concreto su peculiar forma de entender y planificar sus viajes, es por todo ello, Linza, que siempre te echaremos de menos aunque sabemos que no tardarías en volver por aquí si nos lo propusiéramos de nuevo ja, ja, pero mientras tanto... HASTA LA PRÓXIMA AMIGO!.

En La Negrura, Febrero 2010


Soleado y frío día el escogido para ultimar una ruta que ya empezaba a echar raíces en el paraíso del sedentarismo más oscuro... así que, con lo puesto y mi nena siempre dispuesta enfilo ruta hacia tierras altas del noroeste de la provincia de Guadalajara. Allí uno puede descubrir todo un cartel de pueblos que forman un conjunto singular y caprichoso por utilizar en la construcción de sus viviendas lajas de pizarra y piedra oscura, los denominados pueblos negros.
La ruta se centra a ambos lados las faldas del Ocejón donde las formas arquitectónicas y los materiales de la construcción cambian de forma radical, dependiendo de la margen en la que te encuentres: arquitectura dorada desde Tamajón a Valverde de los Arroyos en la ladera oeste y arquitectura negra desde Tamajón hasta Majalrayo en la este. En definitiva una búsqueda de lo oscuro que resultará altamente gratificante, a la par que sugestivamente enigmática...

En Humanes, todavía en la provincia de Madrid, se encuentra la iglesia parroquial de San Esteban del siglo XV. De ella me quedo con el estupendo pórtico formado por columnas de tipo alcarreño.

Tamajón es un ejemplo de la que se ha denominado Arquitectura Dorada, pero también es una de las puertas naturales de entrada a la ruta de los Pueblos Negros, llamados así por el predominio de la pizarra negra en sus casas.
La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción del siglo XIII es de origen románico y en ella destaca una galería porticada con arcos de medio punto.

Continuo ruta por caminos y sendas donde el disfrute de los paisajes se entremezcla con mis ansias de pronta mejoría en la carretera que me ha de guiar... vaya tela!.

En esta zona se encuentra también la Ciudad Encantada de Tamajón, un entorno en el que las piedras calizas toman formas caprichosas debido a la erosión del viento y el agua.

Protegido por formaciones rocosas de cuarcitas y pizarras Almiruete es el extremo norte de la comarca de “La Ribera”.
Su conjunto urbano, con casas viejas, aun conserva esa autenticidad que la hizo atractiva a los ojos del viajero.

Las carreteras de montaña es lo que tienen, en cualquier esquina puedes encontrarte con la mayor de las sorpresas...

... y la más grande de las satisfacciones.

Enclavado en un paisaje de encinares y álamos negros, madroños, tomillo y jara, la localidad de Palancares resulta altamente recomendable por su proximidad al río Sorbe...

... y por su austera pero firme arquitectura.

Joder que estampa! tengo que detener a la nena porque mi ignorancia urbana me empapa de la más grande de las desconfianzas, y no es coña!...

Inmóvil como una estatua y tras un cuarto de hora de espera parece que los cabestros se deciden a sortearme evitando un enfrentamiento, ups!.

A las puertas de Valverde de los Arroyos su precario puente sobre el río Sorbe ya en desuso fija por un momento mi atención.

Todos sus edificios son de una gran simplicidad. Los materiales fundamentales son la pizarra, las cuarcitas, la madera y el barro. Ello le confiere esa sensación tan demandada de robustez y rotundidad.

De vuelta en Tamajón para enfilar dirección a Majalrayo, una ermita alargada y grande se cierne solitaria sobre el paisaje de la sierra de Guadalajara. Se trata de la ermita de los Enebrales del siglo XVI.

Como curiosidad destaca que las puertas de la ermita han de permanecer abiertas para el auxilio de caminantes; actualmente y para evitar, supongo, robos y atropellos hay instalada una reja que separa el interior de la ermita.

En Campillejo la carretera se contagia de pizarras...

... y en lo más alto las casas negras son el espejo de la sabiduría rural que antaño hizo que estas tierras sobrevivieran hasta nuestros días.

El Espinar es una pedanía de Campillo de Ranas. En ella las edificaciones más singulares permanecen aun en pie para el deleite del viajero...

El pueblo de Campillo de Ranas se distingue a distancia por lo esbelto de la torre parroquial en piedra de pizarra.

Parece ser que el nombre de Majalrayo se debe al hecho de que un rayo impactó en una majada de pastores, hace ya unos lustros.

Su Iglesia parroquial es de construcción moderna, pero es interesante porque no rompe con la estética del pueblo...

... y con esta imagen de sus pinares y encinares, HASTA LA VISTA PENDEJOS!.