
Enmarcado ya para el recuerdo se encuentra este
finde de Agosto, y es que las
satisfacciones experiementadas han sido muchas y muy intensas. Empezando por un fantástico sábado que ya prometía, no en vano los
organizadores del evento eran la buena gente del Capítulo de Burgos, y disfrutando de un banquete a base de cordero de la tierra degustado en compañía de los mejores comensales para después celebrar con todos los hermanos en su flamante club
house, solo me resta por añadir que ha supuesto todo un honor para servidor poder rodar por tan noble tierra, pero sobre todo, compartir con tan ilustre grupo. Y que decir del Domingo de resaca y su visita a la antigua capital de Castilla atravesando puentes y jardines, pero también rincones y recovecos, estos últimos tan excepcionales que solo una burgalesa de pro como mi acompañante es capaz de a bien descubrir y describir para este "petardo" de la capital, pues eso Angelita, que me ha encantado y me ha entusiasmado muy mucho este encuentro y reencuentro con la ciudad que te vio nacer, guapetona...
Más tarde de lo habitual debido a algún despertador que no quiere funcionar, eh
Iván? ja,
ja, emprendemos ruta hacia el norte de la península.

Los ánimos por las nubes y es que cada km recorrido resulta irrepetible...

... y para más "inri" un grupo
cojonudo de lo más compacto, así da gusto
joder!.

A la subida del puerto de
Somosierra servidor siempre gusta de abrir gas, y es que la sensación de estar subiendo y dejar a los coches atrás no tiene precio, el puto "
twin cam" que llevo entre las piernas da más de sí cuanto mayor es el esfuerzo, brutal!.
Fuck The World Paco!
ja,
ja...

A la entrada en Burgos, el
Pelao nos sorprende con unas
birras que
gustosamente agarramos mientras nuestros anfitriones salen a nuestro encuentro. La estatua del Cid nos abre las puertas de la ciudad deseándonos una jornada propicia en diversión y camaradería.

Vamos llegando al club
house para desde allí arrimarnos hasta el restaurante donde engulliremos un
corderaco de la tierra cinco estrellas...

... en un
acogedor restaurante a las afueras del núcleo urbano, la localidad de
Villafría nos aguarda a mesa puesta.

Y que mesa, oiga!.

Imposible retratar el caluroso ambiente porque alguno y la tecnología se
incompatibilizan mutuamente
ja,
ja...

... otros sin embargo consiguen adentrarse en lo más profundo, madre mía!
ja,
ja.

Tras los postres el club
house es la sobremesa perfecta...

Toda una declaración de principios, rechaza imitaciones!.

Y después, traslado de la comanda de nuevo a
Villafría a campear la noche hasta altas horas de la madrugada y siempre que el cuerpo aguante, eh
Tony?
ja,
ja...

No hay resaca que no pueda aplacar un buen desayuno, así que bocadillo de
panceta,
cafelito y de visita turística a la capital. Deciros que
Burgos es una ciudad enormemente rica en historia, no debéis dejar pasar el adentraros por sus barrios y callejuelas, ya que en cada rincón se esconde una parte de la propia historia de España...
De obligado paso para el peregrino es la Iglesia de Santa María la Real cuyos orígenes datan del siglo
XI. Mención especial a su pórtico de entrada con calvario gótico y puerta mudéjar...

... y en las afueras este este bonito crucero gótico, pero al loro con bloquear el cruce de caminos o un amable anciano os pedirá por favor que retiréis vuestra preciada máquina,
ejem.

Magnífico es el Palacio de los
Condestables de Castilla, en él, los Reyes Católicos recibieron a Colón a la vuelta de uno de sus viajes...

... pero dudo que este llamara a la puerta con esta fabulosa aldaba, coño!.

Saliendo por el Arco de San Juan, una de las antiguas doce puertas de la primitiva muralla que protegía a la ciudad, y cruzando el puente del mismo nombre sobre el río Vena,
desembocamos en la Plaza de San Juan. En esta popular y céntrica plaza se encuentran entre otros la Iglesia de San
Lesmes a la izquierda, siglo
XV, el Monasterio de San Juan fundado en el siglo
XI en el centro, la estatua del fundador de la ciudad en 884
Diego Porcelos y una transeúnte que no se si viene o va a una boda, si es un fantasma ancestral del más esplendoroso pasado o simplemente es que le gusta pasearse de punta en blanco en domingo, todo puede ser...

Detalle de la portada principal de la Iglesia de San
Lesmes, en ella puede apreciarse la minuciosa decoración típica del gótico español.

En la otra cara de la ciudad se encuentra la señorial Puerta de Santa María o puerta sur mencionada ya en el
Poema del Mío Cid, y a la cual se accede cruzando el río
Arlanzón sobre el puente de Santa María.

Esplendida vista del cauce del río
Arlanzón a su paso por Burgos, como curiosidad mencionar que en los pilares del
Ayuntamiento se encuentran marcadas la dos crecidas más importantes que tuvo el río en el siglo pasado y anterior.

En su fachada podemos ver
representados, entre otros, al emperador Carlos V, al fundador Diego
Porcelos y al mismísimo Cid Campeador.

La catedral de Burgos de estilo gótico se comenzó en 1.222 y fue consagrada en 1.260. A diferencia de otras catedrales españolas en las que las obras se prolongaban durante siglos, en la de Burgos, su corta duración (menos de 40 años) explica la unidad y coherencia de sus formas. Coronan el monumento dos espléndidas agujas del mejor de los góticos que fueron construidas en el siglo
XV.

La mires por donde la mires es simplemente genial, sin embargo las lágrimas no consiguen brotar de mis ojos, lástima
Angelita, la próxima vez...

Frente a la catedral un curioso cartel llama nuestra atención, me detengo, empiezo a leer y...

... coño, La Celestina!.

La Plaza de Santa María es sin lugar a dudas el lugar más frecuentado por los turistas, además de la citada catedral se encuentran un sin fin de mesones y bares que harán las delicias de más de uno, la quiebra de más de un bolsillo...

... y el regocijo de este
rockero indomable,
GOD SAVE THE KING!.

Continuamos andadura entre pasadizos...

... y paseos
aportalados...

... hasta la Plaza Mayor donde la estatua de Carlos
III me hace rememorar mi Madrid más castizo, si es que...
Ja,
ja, enmarcada para el recuerdo...

... y nuestro hotel favorito en pleno centro, el
Hotel España.

El Paseo del Espolón es quizás el lugar más emblemático del centro de Burgos, y para servidor, la primera imagen que quedó grabada en mi mente cuando anduve por estas tierras hace ya unos cuantos años.

Visitar el Castillo de Burgos por 2,60 lereles merece la pena aunque haya poco que visitar de lo que fue en su día esta fortaleza del siglo XV.

Sí merece y mucho adentrarte por su pozo y galerías.
Un pozo para recogida de agua fue construido en el interior del recinto a más de 60 metros de profundidad, su finalidad era la de proveer de agua a sus moradores durante un ataque o asedio.

Sus galerías y contragalerías tenían otra finalidad muy diferente, eran excavadas, las galerías, por parte del enemigo para intentar acceder al pozo y así envenenar sus aguas mientras que las contragalerías las abrían los moradores para intentar interceptar las galerías de los atacantes, vamos, un toma y daca en toda regla.

Y con esta sensacional vista de la ciudad de Burgos, HASTA LA VISTA PENDEJOS!.