
Guadalajara "la dulce", antigua provincia del reino moro que riega el río Henares, siempre ha sabido conjugar el ser una tierra repleta de ricos y sorprendentes contrastes a la par que merecedora del mejor y más curioso de los marchantes. Perderse por sus carreteras en innumerables posibles rutas la hacen objetivo de las miras más curiosas e inquietas. Sus numerosas poblaciones rebosantes de gran Historia y mejor herencia, resultan un agradable reclamo para un interesante garbeo en tiempos de climatología variable propios de la estación en que nos encontramos. Es por tanto, una tierra que encierra y enseña rincones y paisajes donde perderse puede resultar no recomendado, si de almas conformistas e insulsas se trata, para los demás, toda una aventura solo o en compañía... y hasta mal acompañado! ja, ja.
En Saúca destaca la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción del siglo XII. Construida bajo el mecenazgo del Obispo de Sigüenza, Don Rodrigo, constituye un armonioso conjunto representativo del románico castellano de la provincia y alrededores.

Adentrarse en su fantástico Pórtico...

... se convierte en un viaje al centro del ingenio humano, ingenio que permanece inalterable al paso del tiempo.

Kilómetros y más kilómetros de marcado paisaje otoñal quedan rotos, únicamente, por pequeños promontorios...

... señal inequívoca de que nos adentramos en el Barranco del Río Dulce, protagonista de toda esta tosca a la par que bella ruta por tierras de la provincia de Guadalajara...

... pero antes, la localidad de Jodra del Pinar donde hallamos esta completa Iglesia de San Juan Bautista, que todo hay que decirlo, magnificamente recuperada para disfrute del viandante a pata o a cuatro tiempos.

Como si de un laberinto de curvas y pendientes se tratara, la GU-118 atraviesa justo en perpendicular el Parque Natural...

... para poco a poco ir descubriendo sus recovecos un tanto agrestes aunque no faltos de encanto.

La frondosidad va ganando la campaña...

... y de repente, Pelegrina. Localidad perteneciente al antiguo Arzobispado de Sigüenza, es hoy en día un pueblo que a su paso por la Hoz del río Dulce te hará rememorar pasajes de la Historia mientras contemplas su noble aunque ruinoso Castillo del siglo XII.

La mañana fría en progresiva apertura...

... y guiños de lo que resta por venir...

... incluída su inolvidable y colosal Fortaleza.

El otoño se encuentra en pleno apogeo y por la CM-1101...

... el paso resulta un tanto irregular al adentrarnos en los dominios de La Cabrera.

Pequeña localidad apartada del tráfico y el bullicio, se encuentra en un paraje privilegiado...

... donde la quietud y la tranquilidad son su gran reclamo, no en vano no se permite el paso de vehículos, en mi caso, una osada excepción ja, ja.

Paisajes que recuerdan experiencias ya vividas serán la tónica...

... hasta Villaseca de Henares. Solitaria y sencilla se alza sobre el extramuro de la localidad este templo románico del siglo XII, y justo en frente...

... el río Henares.

Hojarasca adormecida la que inunda la senda que me devuelve a la general...

... y a Villaseca.

Y de vuelta de Matillas, de vuelta a casa...

... y por Castejón de Henares... SIEMPRE!.
