
... y es que un control de alcoholemia es lo que nos encontramos a la salida del pueblo cuando ya emprendíamos la vuelta: "han bebido algo? unas cañas, agente... no les importará soplar? pfffffff... no tienen de que preocuparse, negativo, pueden continuar"... y de vuelta a Madrid, y de que manera!... y es que después de un soleado domingo y de visitar uno de los pueblos con mayor patrimonio románico de toda Castilla, uno queda atrapado en recuerdos de tiempos pasados y en la belleza paisajística del entorno...
Sepúlveda se sitúa sobre una gigantesca peña que se asoma al Río Duratón, centro neurálgico del Parque Natural de las Hoces del Río Duratón. Más de 1000 años avalan a esta villa escenario de conquistas y reconquistas entre moros y cristianos, y es por ello, que la huella dejada haya sido muy profunda, y en consecuencia, muy enriquecedora.
Una bonita estampa de su casco histórico, aunque para inmortalizarla hubiera que "andar" hasta lo más alto ja, ja...

Su Plaza Mayor me recuerda a la que ya tuve ocasión de ver en Chinchón, de corte medieval y muy concurrida...

... alberga un antiguo edificio del siglo XVIII cuya fachada principal queda adosada a los restos del antiguo Castillo de Fernán Gonzalez.

Al otro lado de la Plaza se encuentra la Iglesia románica de San Bartolomé, siglo XII, por su escalinata se accede al templo en presencia de este bonito crucero renacentista de granito.
En su parte posterior el ábside de aspecto tosco adosado a la nave principal del templo.

Detalle del crucero donde puede observarse su pila y capitel.

El antigiuo Castillo aun conserva dos de sus siete puertas originales.

Toca campo, y si es con botas de motorista el paseo se hace harto pesado y muy caluroso, mi azotea peligra ja, ja... De camino a la Puerta de la Fuerza una espléndida vista del cañón del Duratón dirección al antiguo cementerio.

La Puerta de la Fuerza es una de las puertas de la muralla medieval de Sepúlveda del siglo XI. Dicha muralla aprovecha la orografía del cañón para su construcción y desde ella se vigila tanto el pueblo como el paisaje. A su paso parten los restos de una calzada romana que lleva al Puente romano de Talcano.

La Iglesia de la Virgen de la Peña data del siglo XII y en su interior se agradece el fresco clima reinante, solo falta una cervecita...

Detalle del tímpano de la puerta de entrada, único en el románico segoviano.

Paseando por sus calles las viviendas no desentonan con el conjunto, o sí?.

Ascendiendo por una interminable escalinata llegamos a la Iglesia románica de el Salvador, siglo XI. Se trata de una iglesia simple en formas pero contundente en visión, impone al visitante, y es considerada el arquetipo de las iglesias porticadas del románico segoviano.

Y tras una dura matinal que mejor que remojarlo con unas birras bien fresquitas, algún que otro cafelito y sobre todo, unas deliciosas croquetas de morcilla, pues eso... y hasta la próxima!.
