... cada kilómetro un mar de felicidad, cada entorno un referente para los sentidos y cada persona, el puto mundo.



Acantilados Y Cabildos, Diciembre 2011


Gran Canaria Grande fue bautizada así ya en tiempo de los Conquistadores y por los mismísimos Reyes Católicos. Tal muestra de admiración por parte de los Conquistadores hacia los valientes nativos con los que batallaron en numerosas y crueles contiendas, sirve hoy en día para nombrar a este país insular lleno de contrastes y matices. Tierra de infinidad de acantilados y playas que protegen y dan color a sus casi doscientos kilómetros de abrupta y espectacular costa, son el mejor reclamo para perderse por sus estrechas y sorprendentes carreteras donde ni el más intrépido de los viajeros, tendrá tiempo para mirar atrás, y si lo haces, atente a las consecuencias ja, ja.

El Atlántico es otra historia, otro mar, otro oceano, siempre embravecido acaricia con sus firmes dedos el duro semblante de la madre tierra...

Desorientado por el interior la primera fonda es Arucas, allí además de su afamado ron elaborado con la caña de azucar madre, que después viajaría hasta el Caribe, destaca la Iglesia de San Juan Bautista de estilo neogótico y conocida como la Catedral de Arucas, siglo XX.

Sin un instante de tregua pero un montón de deseos, el mimo acaba por convertirse en una agradable muestra de cariño marino.

Más orientado, es la localidad de Santa María de Guía la que sale a mi encuentro. Ciudad fundada allá por el 1526 destaca, además de por el Cenobio de Valerón, por su Iglesia Matriz del siglo XVII.

En la fachada del actual Ayuntamiento su llamativo colorido colonial destaca sobre el resto.

No hay pueblo sin plaza, la plaza es vida, la vida es plaza, ésta imprime sabia más allá del momento en el que las almas ya no deambulan por sus sufridas teselas...

... blasones y escudos de la localidad aparte.

De nuevo costeando y pequeños rincones que solo se aciertan a disfrutar por pura y simple fe en la suerte que todo lo puede, o al menos eso he creído... curioso, práctico y eficaz donde los haya, es el arte de aprovechar de una manera clara y sencilla lo que la mar nos brinda.

Y si hablamos de templos, en gris insular se viste la Iglesia que nos devuelve al recto camino...

... el de Agaete esta vez. Además de un pequeño puerto donde un rápido servicio de ferry te deja a las puertas del Teide, Agaete es un pintoresco pueblo pesquero donde saborear los tesoros de la mar más frescos que nunca, además de gozar de un agradable paseo con piscolabis cansino incluído ja, ja....

El jardín botánico conocido como Huerto de Las Flores y mandado construir en el siglo XIX por la familia Armas, alberga en su interior más de cien variedades de plantas exóticas procedentes de todo el mundo con las que disfrutar y sentir, es sin duda un gran regalo para la vista y el olfato.

Desde sus estrechas y coloreadas callejuelas al más puro estilo andaluz...

... y atravesando pórticos y algún que otro puente...

... uno llega a comprender como es capaz de respirar esta localidad.

Y si de rezar se trata, en la Iglesia Matriz de la Concepción llevan haciéndolo desde el siglo XIX...

... tanto o menos como en las cuidadas casonas del casco antiguo donde las preciadas balconeras en madera recuerdan a otras de tiempos más medievales.

"Digestando" una comida de lo más marina, que no marinera, en el Puerto de las Nieves a base de rico pescado y sabroso calamar saharaui...

... la mar nos desea buena sobremesa no sin cierta envidia...

... y algún que otro cactus del lugar, simplemente buena ruta. 

Con una tarde a más de 20ºC el ascenso al Parque Natural de Tamadaba no puede ser más propicio...

... por su carretera de los 365+25 días (ja, ja), se puede divisar y contemplar la infinidad en pequeñas dosis...

... y es que ningún rincón de la costa queda a salvo de la incisiva y atenta mirada del explorador más despierto, acojonante!.

Entre acantilados y cabildos...

... el poderío es el PUTO REY.

Y si lo que ansías algún día (bendito camino a los pantanos)...

... se parece a esto, cuenta con Tenerife ja, ja... HASTA LA VISTA PENDEJOS!.