... cada kilómetro un mar de felicidad, cada entorno un referente para los sentidos y cada persona, el puto mundo.



Entre Cervera Y La Pernía, Octubre 2011


Extensas y abruptas tierras son la que forman parte de la Montaña Palentina. Se caracteriza ésta por la riqueza en bosques de roble y haya y por las zonas de excelentes pastos que se extienden desde la comarca de Cervera de Pisuerga hasta la de La Pernía. Es pues tierra de montaña donde la tradición ganadera ha sido la protagonista durante siglos inculcando a sus habitantes el noble oficio de la cría caballar y bovina. Pero hay más, es también una comarca privilegiada en caminos y sendas aptas para todo tipo de motoristas que proporcionan el mejor de los paseos y la mejor de las experiencias, y sobre todo, una tierra donde el contacto directo con sus gentes y patrimonio no te dejará indiferente...

En Palencia la carretera se torna en autonómica, dos carriles, dos sentidos, excelente firme...

... mejor trazado, la cosa cambia y de qué manera!.

Primeros macizos emergentes y primeras sorpresas...

... Cervera de Pisuerga a tiro de piedra.

En lo alto de la villa se encuentra la Iglesia gótica de Santa María del Castillo, siglo XVI.

Denominada así por haber sido construida sobre el emplazamiento de una antigua fortaleza medieval, mantiene ese poderoso porte típico de las edificaciones góticas de la época.

Adornando una de sus fachadas laterales este curioso blasón con un sol que encierra y protege a la cruz potentada, emblema ésta última, de los Condestables de Castilla y símbolo de la Orden del Santo Sepulcro.

Junto al templo y sobre la puerta de una de las casonas próximas otro curioso blasón.

Casas funcionales...

... y casas con encanto.

Carreteras con pedigrí...

... y Rabanal de los Caballeros.

Me encanta su nombre y escudo, también su antigua Iglesia siempre acechante y espectante
...pero sobre todo Casa Coya, restaurante casero y muy acogedor donde degustar la afamada ternera de Cervera y...

... paladear un sin fin de digestivos y/o espirituosos, se convierte en toda una celebración.

Con la sangre en el estómago y las endrinas en la cabeza la peregrinación resulta más devota ja, ja.

Mejor detenerse en el Mirador de las Matas desde donde puede divisarse gran parte de la comarca, incluida la población de Arbejal...

... y a un kilómetro escaso, cruzar la pedanía de Veñas donde su Iglesia del Salvador seguro que te desea la mejor de las rutas.

Esto no me lo esperaba: semáforos en la Montaña Palentina, bueno sí, si de lo que se trata es de cruzar este angosto puente sobre el Embalse de Requejada, próximo al nacimiento del río Pisuerga.

En fin, de nuevo en ruta...

... hasta la localidad y pedanía de Cervera, San Felices de Castillería. Su pasado minero, como en casi todo el municipio de Cervera, ha forjado entre sus habitantes ese sentimiento tan arraigado del esfuerzo y trabajo en las cosas cotidianas.

Pueblo ganadero, goza de frondosos bosques de roble y haya donde los rumiantes campan a sus anchas en total libertad.

Atrás queda la Iglesia románica de San Pedro...

... y delante Herreruela de Castillería.

La Iglesia de San Miguel y sus casonas de piedra proporcionan a este pueblo su porte distinguido...

... el retrovisor amplitud de miras...

... y las sendas y caminos, simplemente satisfacción.

Señal inequívoca de que me encuentro en Celada de Roblecedo es la vistosa Sierra...

... la sencilla cruz en madera en el centro de la localidad...

... o la formidable Iglesia de Santa Eulalia, templo románico que mantiene restos de la edificación original del siglo XII.

El amarillo va cubriendo con su manto toda calzada que se precie, es como si la comarca claudicara ante la llegada del otoño...

... Verdeña y su Bosque Fósil, también.

En sus calles el poco tránsito siempre resulta productivo.

La espina dorsal de esta gran ruta, la CL-627...

... y al atardecer San Salvador de Cantamuda, pero antes de "hibernar" hay tiempo para visitar su magnífica Colegiata. Mandada construir por la Condesa de Castilla, Doña Elvira, allá en el siglo XII, es un vivo ejemplo del románico más representativo de toda Palencia.

Desde su espadaña hasta detalles como el de su ventanal sur...

... hacen de este templo sencillo y armónico uno de los más completos de todo el románico español.

Puentes que hacen el paseo más entretenido...

... el río Pisuerga a su paso por San Salvador...

... y hasta mañana.

Nuevo día y renovadas fuerzas para acometer una espléndida jornada. Daremos un garbeo por la feria de yeguas, la encargada de La Taba (hostal y restaurante preferidos) así me lo recomienda. Café caliente que la mañana es fresca y pa' llá que vamos...

Pedazo de equinos, y es que los pastos de la Montaña Palentina...

... dan para esto y mucho más.

On the road again, de nuevo en ruta, Lebanza con apenas diez habitantes es la agraciada.

Sus casas...

y caminos...

... pueden guiarte y llevarte, si quiere uno, hasta la actual Abadía de Lebanza.

Ni un alma vimos, rumiantes en paz sus únicos moradores.

Se suceden Tremaya, fugaz pero duradera...

... San Juan de Redondo, velador de La Pernía en sus casonas...

... y blasones, curiosos blasones.

El Pisuerga al poco de nacer nos recuerda lo que esta por llegar...

... y el Serval de los caballeros, las cosas del día a día.

Del clero mejor no hablar, no así de sus magníficos templos como la Iglesia de San Juan Bautista.

Muy cerquita del santo, Santa María de Redondo, la santa...

... y en las edificaciones, más distintivos.

Al fondo, laqueus, Los Llazos o "Lugar donde se ponen los lazos para cazar", curioso.

En la subida, Camasobres es la vista...

... y es que generosas son las vistas...

... pero sobre todo coronar su puerto...

... el Puerto de Piedrasluengas justo en el límite de la provincia con Cantabria. Allí motoristas de toda condición comparten ruta y experiencias.

Su mirador, la mejor de las artes desde donde poder contemplar la inmensidad de toda la Cordillera Cantábrica.

... y al fondo los Picos de Europa, pero eso, eso será otra vez y en otra ocasión, seguro!.

De bajada y como colofón a esta interesante ruta rural, la localidad de Casavegas, o casa de las vegas, pedanía que perteneció al antiguo condado de Pernía, concedido por los reyes castellanos al obispo Sancho de Rojas de Palencia a principios del siglo XII.

Y a la vuelta...

... pisando fuerte y HASTA LA PRÓXIMA!.