... cada kilómetro un mar de felicidad, cada entorno un referente para los sentidos y cada persona, el puto mundo.



La Experiencia Turca, Julio 2008

La crónica siguiente ha sido posible después de un total de más de 10.000 kilómetros recorridos con origen en Madrid y destino en la gran Turquía, antiguo Imperio Otomano y cuna de la ciudad de Constantinopla.
Durante un total de 21 días hemos rodado a través de 9 países y recorrido innumerables pueblos y ciudades. Hemos soportado temperaturas de más de 40 ºC y sólo durante un par de horas hemos tenido que enfundarnos nuestros trajes de agua, por lo que os puedo asegurar, parafraseando un viejo tema de los Rolling, que el tiempo, ésta vez sí, ha estado de nuestro lado.
Hemos recreado la vista con paisajes incomparables, enriquecido nuestras mentes con costumbres de culturas diferentes a la nuestra, pero sobre todo hemos disfrutado de cada km recorrido, y aún más de las gentes que nos hemos encontrado en nuestro camino.
DIA 1
Madrid – Lérida 470 km.
Siento alfileres en el estómago ante la proximidad de la hora de encuentro con mis colegas Fernando (Pelao) y Fernando (Cuñao), la Drag Star se encuentra cargada y lista para emborracharse de octanos y devorar kms, parece que oliera el miedo de los cobardes...
Aunque se trate de una etapa de puro trámite, disfrutamos de cada momento a medida que nos alejamos de Madrid por la A-2. Rolling down the Road y ya estamos en el hotel en plena AP-2, Lérida.

La bestia ya está cargada...
...y el comando 5,5 mm armado y preparado
Punto 0 en la AP-2, donde todo comienza...
DIA 2
LéridaAntibes (costa francesa) 800 km.
A pesar de la mente resacosa, consecuencia de la fiesta nocturna celebrada en el hotel, despertamos a las bestias y emprendemos ruta dirección a la costa francesa...
Deciros que para atravesar Francia lo mejor y más rápido es coger la mejor red de autopistas de Europa, y quizás del mundo: las francesas. Garantizado. Gozan de unas áreas de servicio completísimas y extensas, donde encontrarás de todo. Además la calidad del firme es superior, puedes hacer kms y kms y ni te enteras, sólo tú bolsillo (malditos peajes!). Parece ser el día de los torpes y el de la furgoneta blanca nos lo recuerda a cada paso en el peaje...
Primeras quemaduras por el fuerte calor, pero por suerte me he surtido de cremas protectoras, eh Peque?.
Llegamos a Antibes, y el recuerdo de aquel Bar Sureño donde el pasado año mi HRG y yo bebimos y bailamos hasta dejar seca y derrotada aquella noche de ROCK N’ ROLL...
Y para hacer noche, otro clásico de las carreteras francesas: los hoteles de la cadena Etap y Formula 1, donde por 35 euros te dan una habitación triple!.

Un clásico de las autopistas francesas donde comer.
En el peaje ésta vez los tickets sí estaban secos!
Nuestra primera toma de contacto con las costas francesas...

... sorprende hasta al más atontao ja, ja.
DIA 3
Antibes – Venecia 600 km.
De Francia pasamos a Italia por la autopista de los 1001 túneles (después del túnel 66 deje de contar!). Al igual que en Francia las autopistas son de peaje, pero merece la pena sobre todo si vas con prisas. Su estado es muy bueno.
Llegamos a Venecia por la tarde y nos dirigimos al puerto para sacar los tickets del ferrie que nos llevará al puerto de Patras en Grecia. Maldita sea! han cerrado las taquillas, lo intentaremos a primera hora del día siguiente esperando mejor suerte. Mención especial al poli biker del puerto y poseedor de una 883 que nos muestra con orgullo en su móvil.
Deciros que decidimos no reservar con antelación los ticket, por si acaso durante el viaje surgía algún contratiempo que nos retrasara e hiciera que perdiéramos el embarque, y la pasta!
Antes de recogernos en el Albergo Delle Rose, en Mestre a 10 minutos de Venecia, nos damos un paseo por la ciudad de Venecia para cenar y ver la final de la Copa de Europa de fútbol (CAMPEONES!!!). El camarero nos recibe deseando suerte a nuestra selección y confesándonos que desea la victoria española, si señor!, con un par...

Dejamos atrás los 1001 túneles...

... y entre algún que otro río...

 ... las primeras gotas nos dan la bienvenida.
Pero que majo que está el pelao untándose de cremita ja, ja.
Típica área de descanso en autopistas italianas (las hay cada 2 km!). Para echar un cigarro...
...o para retratarse de ésta guisa.
Último repostaje antes del asalto veneciano.
En Venecia CAMPEONES DE EUROPA!!!
VAMOS PEPINO SALUDA AL CAMPEÓN!!!
Le reconocéis? pues también andaba por Venecia, y luego dicen que los españoles no viajamos!
DIA 4
Venecia – Patras (Grecia). Ferrie.
Conseguimos billetes pero no camarote, así que tendremos que dormir en butacas (menos da una piedra).
Partimos a las 17:00 y llegaremos, tras dos noches en cubierta y más de 800 millas náuticas navegadas, a las 5:00 de la madrugada del día 6 de viaje.
El viaje se hace eterno, menos mal que tenemos bar y más bar. Aprovechamos para planificar rutas en Grecia. Más bar. Paseos por cubierta, zona de popa con música. Más bar. Productos ibéricos por cuenta del cuñao, y más BAR!...

P.D.: No utilicéis el móvil en alta mar a no ser que sea por una urgencia, porque sino la ostia en la factura puede ser gorda...

En Mestres tomando un aperitivo tras cerrar los tickets del ferrie (por fin!).
Las bestias...

... y... CUÑAAAAAAAO!
Venecia, here we go again!.
El Puente de Rialto entre lo más visitado...

Si es que son de un majo!.
Down by the river...

Aunque sea muy típica, mola que te cagas!.
Santa María La Gloriosa de espaldas...

... y desde el suelo.
Lo comentado hace 2 fotos...
Refrescando el gaznate, fuera 40 ºC, quién dijo calor?.
La más fotografiada.

Si Johnny levantara la cabeza...
Esperando para embarcar en el "Ikarus Palace", nuestro hogar los próximos 2 días ...
El bar el lugar más concurrido... será por sus estupendos sillones?.
Partimos del puerto de Venecia (coño! como en las películas).

Último vistazo a la ciudad, vale?.
Dársena de Ángel Rafael que da nombre a la Iglesia a la que se accede por mar...

 ... o dársena de San Marcos donde se erige el Campanario de la Basílica.

La cubierta de popa la más animada sin duda...
... música y bar durante toda la noche...

... y con la bicéfala, oiga!.
DIA 5
Venecia – Patras. Ferrie.
He dormido fatal, imposible conciliar el sueño en la butaca, el pelao es menos paciente y se tira directamente en el suelo enmoquetado...
Escala en Corfú, bajamos a la bodega de carga para mover las motos de sitio (no queremos que nadie más toque a nuestras bestias), mola ver las maniobras de embarque y desembarque y como la tripulación se moviliza. Tengo que dormir, mañana madrugamos...

Anocheciendo frente a las costas de Albania ya queda menos para nuestro destino: Patras.
DIA 6
PatrasVrahati (Korinthos, Grecia) 440 km.
Desembarcamos a las 5:00 de la madrugada y tras un café emprendemos ruta por el Peloponeso. Joder con los griegos conduciendo, aprovechan el arcén como segundo carril!. Será por eso por lo que los arcenes están sembrados de pequeñas capillitas?
Deciros que las nacionales dejan mucho que desear y que en las autopistas y en el 80% de las gasolineras no admiten tarjetas!, solo cash...
A pesar de todo continuamos ruta hasta la ciudad de Olimpia cuna de los Juegos Olímpicos. Merece la pena ver las ruinas de la ciudad, incluido el estadio olímpico, así como el estupendo museo que alberga entre otros el Disco del Templo de Hera.
Dejamos atrás Olimpia y nos dirigimos por una carretera de montaña hasta el Templo de Apolo en lo más alto, impresionante...
De bajada por el puerto llegamos a Petralona, un pequeño pueblo donde un entrañable anciano nos invita a sentarnos y degustar una comida sencilla pero gratificante: ensalada de tomates y huevos fritos con patatas. A los postres, como no podía ser de otra manera, nuestra primera toma de contacto con el Ouzo, licor griego similar a nuestro anís seco. Tras despedirnos del anciano y más calientes que cuando habíamos llegado, continuamos hasta Vrahati en Korinthos donde haremos noche.

Desembarco en Patras 5:00 AM
Capillitas en los arcenes...
Curiosa tradición griega: su interior alberga aceite para mantener siempre encendida la llama de alguien que perdió la vida en un accidente de tráfico.

... y Olimpia.

Si es que sólo me falta la toga.
Restos de un capitel corintio con sus características hojas de acanto.
Vestigios de tiempos pasados luchando por no caer en el olvido.
Epi y Blás! ja, ja.
Conglomerado de conchas marinas sin ton ni son.
Espectacular ejército de estatuatillas...
... y estatuas conviven en el interior del museo dedicado a la ciudad.
Ésto si que son cascos homologados!.
La parte alta del frontón este del Templo de Hera estaba dominada por un disco multicolor de arcilla (acroterium).
Mmmmh, sugerentes herrajes, o no?
En lo más alto, después de disfrutar de una entretenida carretera de montaña, el templo de Apolo.
En el Templo de Apolo impresionan las columnas, estilo arquitectónico?.
Pedazo de insecto heleno, fijaros en su estupenda cordura y casco integral...
Ya queda menos cuñao!.
En Patralona como en casa!, ensalada y huevos fritos.
Simple men, that's the way...
DIA 7
Korinthos- Atenas 500 km.
Con “la calor” rodamos hacia el norte bordeando la costa del mar Egeo en el Peloponeso hasta llegar de nuevo a Patras, allí cruzamos por uno de los puentes más espectaculares del mundo, el suspendido sobre el río Antirio, y no podemos evitar parar a su paso para tirar unas fotos. Antes de que el equipo de conservación del puente nos dé el toque por pararnos, salimos quemando rueda (previo pago del peaje correspondiente) para continuar ruta bordeando el estrecho de Corinto en su lado norte. Paramos en un pueblo costero llamado Nafpakto para tomarnos unas birras junto al mar en el ROCK CAFÉ. De allí continuamos hasta un recomendadísimo pueblo pesquero llamado Galaxidi donde degustamos unas estupendas raciones de pescadito y marisco (el camarero sabe lo que queremos y nos lo da) mientras nos deleitamos la vista con unas bañistas que nos saludan (hay motivo!). Por cierto, aquí probamos nuestro primer Ouzo Biker.
Con el estómago lleno y otra vez calentitos continuamos ruta bordeando el golfo.
Por la autopista nos dirigimos a las Termópilas, escenario de una de las batallas más sangrientas de la historia griega donde el Rey de Reyes Leónidas I y su ejército de 300 se enfrentaron al Imperio Persa de Jerjes I.
Ya en Atenas mi familia griega Ángela, Pako, Aleka, Stabross y Alin nos reciben como a guerreros agotados y nos muestran la apreciada hospitalidad helena

Impresionante puente colgante
Paramos para disfrutar...
...y para salir echando leches ante la llegada del equipo de conservación del puente.
En Nafpakto tirando de Visa y el de la cámara entreteniendo la vista, eh cuñao?.
Bonita vista de Nafpakto...
... y de sus visitantes.
Galaxidy, pueblo pesquero en cuyos estupendos restaurantes, a pié de mar, degustarás el mejor pescado recien traído de la lonja...
... que sí, que sí...
...y además disfrutarás de unas estupendas vistas al mar...
... o no? ja, ja.
Venga esas raciones!.
El auténtico Ouzo biker...
...que sí, que sí, fijaros en el detalle
Malhechores al acecho ja, ja...
En las Termópilas respetando y mostrando respetos al Rey de reyes, Leónidas
DIA 8
Atenas.
Visita obligada para todo mortal que se precie es la ciudad de Atenas, cuna del conocimiento y la libertad. Aconsejados por mi familia recorremos lo más destacado de la ciudad como la Plaza Sintagama, el Zappio, la colorida e inmóvil guardia del Palacio Presidencial, el templo de Zeuss, el estadio olímpico de los primeros juegos de la época moderna y como no, la Acrópolis.
Si queréis ir de compras os recomiendo Monastiraky muy cerca de la Plaza Sintagma, es la calle de las tiendas por antonomasia como puede ser la Gran Vía o Serrano en Madrid.
Recomendado es ir en metro debido a su proximidad con las zonas antes citadas, pero si deseáis ir en moto nada os lo impide y siempre podréis disfrutar de un día sin casco...
Para comer nunca tendrás problema en encontrar un restaurante abierto y degustar auténtica gastronomía griega, incluso a horas tardías... como en España.
Y por la noche cena y copas en bares de todo tipo con mi familia griega, para después de unas cuantas rondas volver a casa de Pako y Alin a descansar, y a la mañana siguiente la mente puesta en Turquía...

Nada, que el tío no se mueve!
Pedazo de estadio olímpico!
Impresionante el Templo de Zeus...
...y no es coña.
La Acrópolis perfectamente encuadrada
Bonita representación.
Donde está Wally?.
El Erecteión, templo en honor de la diosa Atenea, protege la espalda del cuñao.
La Gran Vía griega se llama Monasteraky...
...y allí se encuentra esta pequeña joya, la iglesia bizantina de Kapinkarea, siglo XI.
Mi maravillosa familia griega Pako y Alin, a los que debemos dos estupendas jornadas en Atenas, y por supuesto también a Stabross y Aleka, y mención especial a mi tía Angela
DIA 9
Atenas – Kavala 700 km.
Todavía en tierras griegas atravesamos el valle de Pinios y paramos en el lago Volvi en Thessaloniki para disfrutar de sus paisajes y de sus tortugas!... Besos y abrazos a Stabross en agradecimiento a su sabio consejo para escoger la mejor ruta posible dirección a Estambul...y en general a toda mi familia por tratarnos con tanto cariño.
Tras 700 km de ruta en moto hacemos noche en Kavala donde nos metemos entre pecho y espalda un par de pollos (asados) antes de reposar en un estupendo apartamento de 6 camas a precio de saldo. Estambul nos aguarda...

Las azules aguas del lago Volvi pasado Thessaloniki...
... nos permiten un pequeño descanso.
Allí, se nos unirá un pequeño huésped digno de la mejor de las cazuelas je, je.

DIA 10
Kavala – Estambul (Turquía) 460 km.
Un consejo: armaros de paciencia en la frontera greco – turca debido a la desconfianza mutua entre éstos dos paises. La salida de Grecia es lenta por la cantidad de vehículos que quieren pasar y por el celoso control de los griegos sobre ciudadanos turcos. Al otro lado en la zona turca la situación es incluso peor debido a la necesidad de pagar por un visado y por la no tenencia de la carta verde del seguro de la moto (como un servidor, eh pelao?). Aún así, y después de media docena de controles y descontroles, por fin estamos en la antigua tierra del Imperio Otomano...la espera (casi 3 horas) ha merecido la pena.
Rodando por carreteras turcas el kaos es total: circulación en sentido contrario por los arcenes, cruce continuo de personas (y no personas) de un lado a otro (incluso en autovías!), pero lo mejor es que la policía no dice ni mu, alucinante!.
Un consejo a tener en cuenta es que debido a la ausencia total de pasos elevados sobre las carreteras, los cruces se realizan a nivel por lo que hay que extremar las preocupaciones.
Tras más de 400 km, nos sentimos a gusto en éste “orden dentro del kaos” y con semejante guisa llegamos a Estambul.
Una mención especial para nuestro amigo biker Bizmut, que muy amablemente nos hizo de guía a través de la circunvalación hasta el centro de la ciudad... por supuesto tal gesto de hospitalidad lo regamos con unas merecidas birras.
En el hotel y ya en el parking no podemos evitar reirnos del "recibimiento" de un crispado vigilante que no hace más que llevarse las manos a la cabeza por nuestra forma de aparcar...JA, JA. Nos reciben los primeros cantos entre mezquitas...

Parada para comer a 3 kms de la frontera. En la radio ya suenan melodías turcas...
Leaving Greece...
...la espera se hace eterna...
... controles y descontroles, hasta los cojones!.
...pero no somos los únicos, que se lo digan a ésta guapa turca que venía desde Alemania.
CONSEGUIDO, ya en Turquía!.
Con nuestro guía biker Atila que nos ayudó a entrar en Estambul después de una jornada agotadora (autopista infecta de coches), AGRADECIDOS!.
DIA 11
Estambul
Extensa ciudad de más de 15 millones de habitantes, impresionante! el kaos también funciona en ésta megapolis. No dejéis de coger los taxis para moveros por la city, van a toda leche, van directos y son baratos, AUTÉNTICOS!, pero evitar el juego de manos de sus conductores, eh Cuñao?.
Madrugamos y nos vamos a ver lo más emblemático de Estambul: el Gran Bazar y el Mercado de las especias, Las mezquitas de Suleman y Sultan Ahmet, la antigua Iglesia ortodoxa de Santa Sofía, el aljibe de la Basílica, el palacio real Topkapi Sarayi incluido su amplio harén, donde el sultán disponía de más de 280 concubinas que arrojaba al Bósforo cuando se cansaba de ellas…, y por supuesto un paseo en barco por el Bósforo donde apreciarás la majestuosidad de la ciudad en todo su esplendor.
Es imposible no sobrecogerse cuando escuchas el llamamiento entre las mezquitas, desde sus minaretes se llama a la oración y si escuchas atentamente podrás intuir a un Camarón o un Mercé, sorprendente...
Para comer lo mejor son las callejuelas próximas a Taskim Square, donde encuentro mucha variedad de auténtica gastronomía turca.
Borrar los prejuicios sobre Turquía de mi mente, fue una decisión acertada: Estambul es una de las ciudades más seguras del mundo y la policía no es tan fiera, ahora bien, la actitud de cada uno es la que marca su destino, o no?.

El mercado de las especias. En su interior las 1001 especias conseguirán hacerte entrar en un profundo sueño de aromas
En sus calles el tiempo se detiene, no existen las prisas...
...y éste entrañable "despachador" de té lo sabe.
En el gran bazar puedes encontrar lo que quieras, y olvídate de regatear no merece la pena, todo está a la mitad de precio que en España...
... es Turquía!.

Entre mezquitas y minaretes... 

... hasta la impresionante vista del interior del aljibe de la Basílica.
Mezquita de Sultan Ahmet, en su interior no se permite la entrada al infiel en hora de culto, fuera de horario sí pero descalzo o con pañuelo si eres nena.
Directamente hacia el cielo...
Duelo de titanes: la antigua Iglesia ortodoxa de Santa Sofía...
... frente a la anterior mezquita.

En el interior de la Mezquita de Sultan Ahmet (con foránea incluida).
En el exterior, zona de aseo para los fieles después del rezo.
En el interior de una mezquita se respira paz y tranquilidad por los cuatro costados, eso sí, apaga el móvil para no romper tan mágico momento, eh cuñao?.
Impresionante arquitectura y ornamentación.
Paseando por las calles de la ciudad un pequeño cementerio llama nuestra atención.

Los comercios a flor de piesl, Gran Vía turca.
En el Bósforo puedes dedicarte a pescar...
... o a pasear en barco.

De lo más espectacular de Estambul, Palacio de Topkapi Sarayi. Suntuoso enclave que incluye un completo harén donde el Sultán disponía a su antojo de las más bellas e inteligentes concubinas venidas de todo el Imperio Otomano.
La fachada de entrada a la sala de armas, un lujo para los ojos.
Su sala de armas, un viaje en el tiempo de las batallas.
Y sus jardines, armonía y geometría.

Desde el palacio puedes otear todo el Bósforo.
Antiguamente se controlaba todo el tráfico marítimo proveniente de los cinco continentes.

DIA 12
Estambul – Selcuk 650 km.
Ahora sí nos adentramos en la Turquía profunda, seguimos la ruta más asequible? no importa, Golnuk, Yalova, Gemlik, Izmir...Selcuk. Nuestro primer encuentro con los paisanos del interior no puede ser mejor, en una estación de servicio nos dan la bienvenida ofreciéndonos té como signo de hospitalidad, estamos abrumados y encantados de compartir y ésta será la tónica durante toda la estancia en el país: HOSPITALIDAD sin condiciones, admirable.
El estado de las carreteras es en muchos caso lamentable, serán sólo aptas para softail? El calor alcanza los 40ºC y no hay piedad para los condenados...
Me entretengo observando como un pastor desde la mediana dirige a su rebaño en ambos márgenes de la autovía (¡?)
En las autopistas los peajes no admiten tarjeta por lo que si no llevas moneda sáltatelo sin más, que hasta la policía te dirá “no problem”, otra vez el kaos funciona...
La noche se nos echa encima al llegar a Selcuk y no nos importa, un caluroso hotel nos aguarda para reponer fuerzas y descansar. Como viene siendo habitual ponemos en antecedentes al recepcionista de turno sobre nuestro viaje, y como siempre sorprendido de que seamos españoles. Nos sentimos henchidos de orgullo...

Con los colegas de la gasolinera!
Hablando de rutas mientras compartimos un té... impagable!, además recibimos algunos consejos para proteger nuestros brazos del infernal sol.
Restaurante de carretera a modo de Jaima, en lo más profundo de Turquía, no sirven birras pero no importa, solo el poder estar aquí ya es la mayor de las satisfacciones...
A más de 40ºC, cualquier protección es poca (servilleta por cuenta de la Jaima)
DIA 13
Selcuk – Kasabresi 725 km.
Madrugamos para visitar la antiquísima ciudad de Ephesus, citada en la biblia y lugar donde se dice falleció la virgen María... cada cual con sus creencias, por supuesto.
Tras comerciar con los lugareños, incluido un limpiabotas profesional de aquellos que ya no quedan, visitamos la gruta de los 7 durmientes. Ya en ruta dirección Konya, disfrutamos de cada paisaje que se nos brinda como las salinas de Acigol o el lago Beysehi y por supuesto de la espontánea compañía de los fieles parroquianos de una gasolinera en medio de la nada, incluido su tonificante té... recuerdos al dientes!
A 40ºC es fácil que las carreteras rezumen alquitrán asi que no viene mal extremar las precauciones para evitar caídas innecesarias...
Es al final de la jornada, buscando alojamiento para pasar la noche en la carretera que lleva a la ciudad de Goreme en la Capadoccia, cuando conocemos a Nurettin, biker miembro del HOG de Estambul y que se presta a rodar junto a nosotros en la jornada siguiente para mostrarnos su tierra, La Capadoccia...

Alguno no ha dormido lo suficiente... CUÑAAAAO!.

Su teatro es de los más grandes con capacidad hasta para 24.000 espectadores.
La gruta de los siete durmientes impresiona por su frialdad, sobre todo si piensas en su leyenda...
Mostrando respetos y respetando, siempre.
El pelao aprendiendo nuevo oficio.
Resultado impecable!
En las estaciones de servicio puedes encontrar de todo tiendas, frutas, restaurantes, baños, mezquitas de uso rápido...
...y hasta sillones con masaje!
La carretera es grava y alquitrán, nada más, pero se rueda...
... increíble!.

En las salinas del lago Acigöl.
El lago Beysehi invita a la siesta. Fijaros en el color de sus aguas,...
... o en el color de su entorno...
... acojonante!.
El Imperio Español también estuvo allí.
El cuñao con problemas en su pata de cabra, se hundía literalmente en el asfalto. En este tramo la carretera rezumaba alquitrán debido a las altas temperaturas, por lo que había que extremar las precauciones para no irte al suelo.
Parroquianos de una gasolinera ofreciendo su hospitalidad... mención especial al "dientes".
Nuestro hotel en mitad del desierto...

... y hasta mañana.

DIA 14
Kasabresi – Uchisar (Capadoccia, Turquía) 200 km.
Después de más de 5.500 kms recorridos ya estamos en La Capadoccia. En Uchisar alquilamos 3 habitaciones en la pensión “La Maison Du Réve” con unas vistas alucinantes y a muy buen precio (que se joda la "petarda" que no acepto nuestra oferta en el anterior hotel), además el gerente es todo un profesional, amable, paciente mogollón y todo un madrugador si resulta que tiene que abrirte la habitación a las 4 de la mañana!. En un pedestal tendría que estar éste hombre. Le ponemos al tanto de nuestro viaje mientras saboreamos unas birras del país en la espera de que nos recoja nuestro nuevo amigo turco Nurettin.
Ya en las máquinas seguimos a Nurettin atravesando la antigua ciudad de Ürgüp donde realizamos paradita para remojar las gargantas. Continuamos ruta por el llamado valle de las chimeneas, y rodeados de formaciones rocosas de forma fálica seguimos por Pasabag, donde el paisaje se inunda de cuevas excavadas en roca, antiguo asentamiento de los paisanos del lugar hace más de 500 años. En definitiva, proseguimos por todos los rincones dignos de ser admirados que sólo nuestro buen anfitrión conoce.
A media tarde y después de un bienvenido heladito, detalle de nuestro cicerón, echamos unas birras y algo más humeante (cosecha turca), en su estupendo garaje habilitado para taller y sala de esparcimiento.
La tarde cae y acompañamos a Nurettin, junto con otros amigos, a ver la puesta del sol desde el único sitio donde es diferente al resto del mundo, Ortahisar Köyu…
Después de una cena en su magnífica casa y en agradable compañía, incluida una americana desconfiada, eh Pelao? quemamos la noche con más de una rueda (y copa) en los distintos garitos de Pashava a golpe de AC/DC y de donde no desearíamos tener que marcharnos nunca... nunca!, pero lamentablemente hay que volver a la pensión e intentar descansar. Nos despedimos del gran Nurettin como se merece...

Aspecto de la carretera en medio del desierto que nos lleva a Nevsehir...

... antes del encuentro con Nurettin y su Fat Boy en Goreme.
En Nevsehir nuestra pensión favorita...
... y sus maravillosas vistas.
Antes de iniciar ruta junto a nuestro anfitrión, damos cuenta de unos sabrosos pinchos en éste pintoresco restaurante.
En Ürgüp, ya en ruta, una paradita para refrescarnos y aprender más sobre la Capadoccia...
... y sus tesoros.

A-L-U-C-I-N-A-N-T-E.
El Valle de Chimenea de Hadas no te ha de dejar indiferente.

Excavadas en roca las antiguas viviendas resisten al paso del tiempo.


Siempre bajo la atenta mirada del imperio...

Pero que majas que son!.

Los paisajes alucinantes...

... y alunizantes.

Con un colega de Sevilla que andaba por allí... ese Rafa!

Siempre presente...

A su bola...

Pareja de hecho o desecho? ja, ja...

Nuestro cicerón, Nurettin.

Poblados ya en deshuso.

También estuvo en la Capadoccia.

El comando turco-español al completo.

Paisajes extrañamente singulares.

Adosado en roca, llave en mano

Camellos de cuatro patas... quién vigila a quién?

Aprendiendo sobre su país, historia y costumbres...

Espectacular peñón cuyo interior alberga numerosas cuevas excavadas en la roca a modo de queso gruyere.

Antes...

... durante...

... y siempre.

Puesta de sol en Ortahisar Köyu. Durante veinte minutos tu mente deja de pensar.

...

En casa de nuestro anfitrión después de las yerbas ja, ja...

Las vistas desde la casa impresionantes.

Calidad de vida sin prisas...


... después de una cena digna de reyes y sultanes.

DIA 15
Uchisar – Estambul 750 km.
Nos despedimos de nuestro paciente y sonriente gerente e iniciamos viaje de retorno dirección Estambul. Nos hubiera gustado poder estar más días en Turquía, seguramente en otra ocasión, porque el país es enorme y hay muchos lugares que visitar…
A Estambul llegamos después de bordear Ankara, la capital. Cena, copa y nos retiramos a descansar para dedicar el día de mañana (Día 16 de ruta) a visitar de nuevo ésta gran ciudad, sólo que ésta vez en compañía de tres simpáticas españolas. Buenas noches...

El mejor (y más paciente) gerente de Uchisar, con dos cojones! ja, ja.

Back to Istambul...

Damas y caballeros. No podría ser de otra manera.

Último paseo en barco por el Bósforo...

... y hasta siempre.

Espectacular es por la noche la Mezquita de Ortaköy, siglo XIX...

...y los fuegos artificiales durante la noche.

A la mañana siguiente, alguno no ha dormido y algún otro no ha tenido tiempo ja, ja. Nuestro hotel preferido y hasta la próxima.

DIA 17
Estambul – Sofía (Bulgaria) 565 km.
Tras despedirnos de nuestras amigas andaluzas, como se merecen, despertamos a las bestias y continuamos ruta hacia la frontera con Bulgaria. Ésta vez la espera en la frontera ha sido corta, aunque esperaba lo peor por la kilométrica cola de camiones que había en el carril derecho.
En Bulgaria el estado del firme de las carreteras es mejor que en Turquía y además la gasolina es más barata, pero aparte de éstos apuntes Bulgaria me resulto muy gris y triste, sobre todo su capital Sofía, ciudad vieja y poco atractiva para el visitante biker donde las raíces soviéticas persisten en toda su arquitectura...


DIA 18
Sofía – Zagreb (Croacia) 780 km.

Ésta es otra de las jornadas emblemáticas de la vuelta ya que después de enfundarnos el traje de agua durante un par de horas camino de Zagreb, coincidimos en uno de los peajes (buena carretera y peaje no caro) con los WEEKEND MONSTERS MK y KOMPA MK que vienen de dar sepultura a un hermano caído en accidente.
Integrados en su formación, nos escoltan hasta su sede donde nos invitan celebrar el hermanamiento con birras y chupitos por doquier . A partir de éste momento la complicidad aumenta a razón de historia/birra.
Se sienten orgullosos de que seamos sus invitados (y nosotros agradecidos) y pasamos la tarde recordando tanto nuestras rutas como las suyas, en el fondo como dice su "presi" todos los bikers somos iguales provengamos de donde provengamos.
Con uno de ellos conecto de manera inmediata. Me cuenta su pasado en el ejército y su implicación en la guerra de los Balcanes, todo ello me hace recordar tan desagradable episodio en la historia de la antigua Yugoslavia, pero es efímero y de inmediato seguimos charlando de motos, sexo, drogas y Rock n’ Roll. Maldita sea! si dispusiéramos de más días... pero tenemos que descansar y eso sí, prometemos volver con tiempo suficiente para recorrer su gran país y ellos correspondernos para rodar juntos por tierras españolas.

Agua bendita o maldita agua

Quemando la sede de los WEEKEND y KOMPA MK...


El chaleco de un servidor tras el hermanamiento

DIA 19
Zagreb – Susa (frontera italo – francesa) 850 km.

Salimos sin problemas de Zagreb dirección Eslovenia, nos sentimos más cerca de España...
Comentar que en Eslovenia debes pagar por una pegatina que te sirve para circular por las estupendas autopistas de que dispone el país. Nuestro despiste: no haberlo pagado por lo que los poco más de 200 km que restan para atravesar el país suceden dentro de la mas grande incertidumbre: no sabemos si vamos a ser “avisados” en los controles del peaje. Alguien nos quiere bien y tenemos suerte en llegar a la frontera italiana sin ningún incidente… prueba conseguida!
Eslovenia goza de unos paisajes acojonantes, buenas carreteras y la ventaja de disponer del euro como moneda oficial, merece la pena ser recorrido en un futuro...
Con éste ánimo y tras pagar los peajes italianos llegamos a la ciudad de Susa en la frontera con Francia donde nos aguarda un típico hotel de montaña regentado por un biker, poseedor de una magnífica Honda 500 custom de las que ya no se ven. Ceno la mejor pizza que he probado nunca y a dormir…

Esa Honda 500 custom...

DIA 20
Susa – Lérida 970 km.

La etapa más dura, atravesamos los últimos Alpes por Grenoble y la bestia necesita un pequeño aporte de aceite tras 10.000 km a nuestras espaldas... aun así, la drag star ni se inmuta. Continuamos rumbo a España. Atravesamos Francia por sus magníficas autopistas sin apenas detenernos, y ya en la frontera española mi cuenta marca km 666 (the number of the beast!)


Señal de que estamos en casa? seguro, y así lo prueba el hecho de metermos entre pecho y espalda al día siguiente (Día 21 y 470 km), un corderaco en Medinacelli mojado con un excelente rioja...
Después la sensación es placentera, estamos donde todo empezó y lo sabemos, y nos miramos, y por mi mente pasa en un minuto todo un viaje donde no ha existido el tiempo para las preocupaciones, donde todos hemos estado a la altura de las circustancias y sobre todo, conscientes de que ya nada será lo mismo por todo lo aprendido, visto y experimentado.

A la mañana siguiente partimos desde el punto 0 hacia Madrid donde nos esperan los seres queridos, Y HASTA LA PRÓXIMA!!